Noticia #3
Los mercados accionarios y cambiarios sufrieron un nuevo castigo ante el agravamiento de la guerra en Ucrania y ante el poco efecto del diálogo diplomático.
El dólar y la deuda soberana de Estados Unidos, Alemania y Japón, entre las principales, así como el oro, instrumentos refugio por excelencia, le quitaron los reflectores a los activos financieros de mayor riesgo (efecto conocido como el fly to quality, vuelo a instrumentos de bajo riesgo).
El dólar, medido a través de su índice DXY –el cual mide el comportamiento de la divisa estadounidense frente a sus principales cruces internacionales–, ganó 0.72 por ciento, a 97.388 puntos. El oro, por su parte, ganó 2.03 por ciento, para llegar a mil 947.81 dólares por onza troy.
Por su parte, en el mercado de deuda las compras se han acelerado en busca de refugio y los rendimientos se desplomaron: El bono alemán volvió a terreno negativo, cerca otra vez del 0.10 por ciento, mientras el del bono estadounidense a 10 años que hace unos días llegó a superar 2 por ciento, cotizó en 1.7 por ciento debido a la amplia demanda de inversionistas.
Ante este escenario de elevada volatilidad, el peso mexicano se depreció 0.58 por ciento frente a la divisa estadunidense, equivalente a 11.85 centavos, para cerrar en 20.6397 pesos por dólar spot.
De acuerdo con el Banco de México, la paridad peso-dólar operó entre un máximo de 20.6610 unidades y un mínimo de 20.4740 unidades.